¿Es la abundancia suficiente?
Dios es un Dios de gracia. Cuando El da a sus hijos, nos da mas de lo que necesitamos. ¿Entonces que aprendemos cuando recibimos en abundancia? estos últimos dos domingos he estado compartiendo con la iglesia sobre la forma como Dios nos visita personalmente y lo que nos ensena cuando nos da en abundancia.
Se recuerdan de la pesca milagrosa como Jesus sorprendió a sus discípulos con una gran cantidad de peces que hasta se rompían sus redes y sus barcos se hundía por la gran cantidad de peces. El otro gran milagro fue cuando Jesus le abrió los ojos a sus discípulos para que tuvieran fe de como Él podía multiplicar cinco panes y dos peces para alimentar a cinco mil personas. Los 2 contextos usados en la Biblia nos muestran 2 escenarios completamente diferentes. El primero, El nos demuestra que su intención no era de dar de comer, sino que de la pesca el, la usaría para extenderle el llamado a Pedro a pescar y que El sería el que lo formaría en su vida de alcanzar almas. En el segundo escenario, de los panes nos demuestra que Jesus se interesaba que la multitud recibiera alimentación primero antes de recibir el alimento espiritual.
Aunque ellos habían oído de la historia de los judíos del pasado como habían sido alimentados por Dios mientras estaban en el desierto, ahora las gentes son diferentes, sin embargo, la necesidad es la misma y en este caso el dador de la vida, el que esta en control de la naturaleza y el que tiene toda autoridad estaba en medio de ellos para dejarles saber que la ayuda no está lejos, sino que está en medio de ellos. Además, Jesus utilizó lo que las gentes le traían a Él. El multiplico los panes y los peces. Cinco mil personas en conjunto con los discípulos recibieron en abundancia y les sobro alimentos para el camino de regreso a sus casas.
Jesús está en control, aunque alguien dude, Él sabe lo que va a hacer para alentar y despertar la fe en muchos. Con la abundancia de la gran pesca los ojos de los discípulos le fueron abiertos, especialmente a Pedro cuando de rodillas el clamo al Señor que se apartara de él, porque era hombre pecador. El no sabía que esa clase de respuesta es la que el Señor busca después de que hemos recibido de su mano tanta bendición que no merecemos.
En los dos casos los discípulos tuvieron la oportunidad de reflexionar para ver y aprender que el Señor dio la orden a los discípulos de que arrojaran la red y no fue la orden a los peces de que brincaran y se metieran en la barca. En el segundo escenario Jesus dio la orden a los discípulos de que repartieran de lo que El Señor había provisto. Siempre hay una doble acción divina/humana. Dios es el que provee y Dios usa al hombre para repartir las bendiciones de El.
Jesús utiliza sus milagros para que sus discípulos y la gente reflexione de que El está en control, El cambia las cosas, El usa las vidas que se postran ante El y de aquellas cosas que son puestas en las manos de Dios. Dios hace de la nada, como también multiplica de donde hay poco hace algo fenomenal. Donde hay poca fe o donde hay incredulidad, El señor da oportunidad para que sus ojos sean abiertos y la fe pueda ser puesta en práctica.

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